jueves, 25 de diciembre de 2008
El mejor regalo
El entorno laboral / empresarial no parece el más adecuado para los conceptos que no llevan directamente asociado una transacción, un coste / beneficio, un "business case" en definitiva (de hecho, una frase que solemos escuchar es "esto no es una ONG", como si la mera idea de la ONG fuera contraria a la empresa). Uno de los que me gusta usar de vez en cuando es la "generosidad corporativa", pero de éste hablaremos otro día. Hoy me centro en otro, el "regalo".
Me ha llamado la atención el uso del término "regalo" asociado al concepto de mentoring (ya sabéis, la actividad prolongada en el tiempo por la cual un colega más veterano y "senior" aconseja y tutela el desarrollo profesional de un compañero más joven). Un blog, desde luego mucho más solvente que éste, de los siempre interesantes profesores de Harvard, trata el tema este mes (os adjunto el link por si queréis ir directamente a la fuente y pasar de mí como medium: http://discussionleader.hbsp.com/erickson/2008/12/give_a_gift_approaches_for_eff.html)
Reconozco que, como mentor ocasional (no experto, aunque desde luego muy aficionado), uno de los aspectos que más me atrae del mentoring es precisamente el de la "donación", la compartición de la experiencia y el consejo de modo desinteresado... ¿desinteresado? Bueno, no, puesto que obviamente uno de los objetivos del mentoring es que resulte en beneficios para la compañía vía el desarrollo y el aprendizaje de los jóvenes talentos que tienen acceso a los colegas más senior.
Pero es bonito pensar en que cuando uno ejerce de mentor, hay algo de generosidad por encima del puro interés legítimo de la empresa - eso además entronca con algunos de los puntos del TopDog original: el ser consciente de que tu contribución puede hacer la diferencia, en la empresa y en los que te rodean. Y que además tienes un cierto deber de devolver lo que vas aprendiendo y lo que te va enriqueciendo, en forma de ayuda a otros (que pueden aprender tanto de los "do's" como sobre todo de los "don'ts" - el mentor es humano, ha metido la pata y la sigue metiendo casi todos los días!).
Por cierto, como un inciso: este concepto del "deber" es también muy americano refiriéndose al dinero - muchos de los legendarios ultracapitalistas que han empleado toda su carrera en ganar obscenas cantidades de dinero, luego en la recta final de sus vidas han intentado "devolver a la sociedad" lo que se les ha dado, en forma de donaciones y actividades filantrópicas, desde Carnegie, Ford y Rockefeller hace un siglo, hasta Bill Gates, Gordon Moore (sí, el de la ley de Moore), Warren Buffet, o el más paradójico: George Soros, que después de ser uno de los tiburones financieros más odiados en los noventa, es ahora uno de los líderes en el desarrollo de Europa Oriental.
Pero volvamos al mentoring para terminar este post, que ya me está saliendo muy largo (así no voy a conseguir que me lea nadie!): una propuesta interesante de Tammy Erickson en su artículo es hacerlo como asociación voluntaria: es decir, que mentor y mentorado se busquen y escojan. ¿Recordáis la "secta" de Gore, donde cada líder tenía que buscarse sus propios followers para lanzar los proyectos, y los jefes se elegían casi democráticamente? Sin llegar a esa utopía casi paleocristiana, es bueno incluir una dosis de "conquista" entre mentor y mentee, que refuerza el vínculo (aunque el peligro es que se acabe identificando con el "buen rollito").
Y la última idea por hoy me la da precisamente uno de los "comentadores" al post de Erickson (aprovecho para animaros a hacer comentarios, que esto es un blog y no un diario): uno de los primeros comentarios habla del "flash mentoring", una especie de cita sin compromiso a medio plazo en la que mentor y mentee tienen una única sesión que aprovechan al máximo, y luego pueden decidir (o no) seguir viéndose, si sus intereses y perfiles encajan - el flash mentoring es al mentoring lo que el ligue es al noviazgo, no? (qué antiguo me siento ;-)
Bueno, espero que el espíritu navideño os haga ser benevolentes con esta vuelta a los ruedos. Si no hay comentarios, sabré que por aquí no voy bien!
miércoles, 10 de diciembre de 2008
Y ahora?
Pues bien... creo que no. Una vez que la tesnología Web 2.0 ha clavado su aguijón, me ha despertado el gusanillo escritor de todo buen "teleco de letras".
Así que no, no lo cierro. Aún no tengo ni idea de qué osaré comentar (desde luego no asuntos profundos como el despido de Schuster o la novia de Felipe), pero temblad, cándidos internautas: volveré.
Watch this space!
martes, 9 de diciembre de 2008
Epílogo... for now
Pues me ha costado, sí, casi tres semanas. Pero hay que cerrar el ciclo y pasar página. Podría decir que así puedo ver las cosas de USA con un poquito de distancia... pero lo cierto es que ha sido porque no me he puesto a ello. No excuses.
Repasando el cuaderno de viaje, la verdad es que una vez vuelto a la cruda realidad de las escalaciones de cliente y las reducciones de Opex, la semanita parece casi irreal. Y lo cierto es que las compañías son muy reales... que se lo pregunten a sus accionistas, si les dan dividendos o no!
En una última sesión de grupo al acabar Ritz Carlton intentamos listar algunas de las características comunes que tenían estas compañías. En orden de aparición:
- Tienen una cultura muy fuerte, casi una religión (recordad la filosofía de Gore, la oración en el lineup de Ritz, el evangelista de Google).
- Una gran precisión en el uso del lenguaje, utilizado para estructurar y describir esa cultura.
- El empleado es el corazón de la cultura: el empowerment es extraordinario, cualquier empleado cree firmemente que su trabajo impacta en la marcha de la empresa.
- Todas excepto Ritz Carlton tienen líderes fuertes, y que dedican una enorme parte de su tiempo a reforzar la cultura.
- Están orgullosos de su historia (tanto si son 10 años como 170), pero fundamentalmente de la parte que sirve para canalizar su cultura. Y dan vida a esa historia contando historias (como tantos otros colectivos humanos).
- Son obsesivas con el alineamiento con la cultura, y actúan en general con tres pasos: a) Definirla explícitamente, b) Hacerla real, activando casos concretos, y c) "empowerizar" a la gente para que la ponga en práctica.
- La selección del personal es fundamental para canalizar ese alineamiento desde el principio.
- En muchos casos se trata de "libertad en una jaula dorada": el empleado puede ejercer opciones (proyectos en Google, elección de jefe en Gore, límite económico en Ritz)... pero siempre que contibuya al alineamiento con la cultura.
- Sin concesiones en los puntos fundamentales: selección, cultura, ejecución.
- En general, sin miedo a experimentar: innovación basada en rápidas iteraciones y fine tuning.
- Hay énfasis en el "poder de los iguales": afiliación a proyectos en Gore, evaluaciones en Google, ...
¿Son estas características genuinamente americanas? ¿Puede el mayor distanciamiento (o cinismo) europeo llegar a esta "suspensión voluntaria del escepticismo"? La experiencia de los organizadores es que empresas europeas del mismo nivel (Ikea, Four Seasons, Shell) usan todos estos pilares... pero el modo de ejecución se adapta también a la cultura del país, que en los Estados Unidos es inevitablemente más vehemente, vibrante y cándida.
En definitiva, una inolvidable experiencia que ahora me alegro de haber narrado en rabioso "semi-directo" en este foro, porque cada entrada está cargada de las sensaciones inmediatas que me había producido la sesión del día.
Confieso que algunas sensaciones no eran estrictamente corporativas: la foto es un pálido recuerdo de el impresionante Pacífico en Half Moon Bay.
Algunas de las visitas han sido también resumidas en el blog de nuestros organizadores, ?Whatif!, que podéis encontrar aquí: http://www.whatifinnovation.com/
Para cualquier duda o aclaración, o más material sobre las compañías y las visitas, ya sabéis: un comentario en este blog, un mail a vbb2005@gmail.com, una llamadita de teléfono o una cervecita que nunca viene mal. Gracias por la paciencia.